Las repúblicas de Chile y Corea se encuentran separadas por 18.000 km. A pesar de esta enorme distancia, ambos países han construido una estrecha amistad que este año marca el sexagésimo aniversario de sus relaciones diplomáticas. Tanto Chile como Corea han experimentado avances políticos y económicos similares, compartiendo valores universales centrados en la democracia, la protección del medioambiente y el respeto a los derechos humanos.
Chile y Corea también tienen lazos extraordinarios en el Continente Blanco. Cuando Corea dio los primeros pasos para emprender actividades científicas en la Antártica, Chile fue uno de sus aliados. Hasta el día de hoy, Punta Arenas sirve como puerta de entrada a la base King Sejong, de Corea, establecida en febrero de 1988 en la isla Rey Jorge, muy cerca de las bases Profesor Julio Escudero y Eduardo Frei Montalva de antártica chilena.
Un avance sustantivo lo constituyó la apertura del Centro de Cooperación Antártica Chile-Corea en febrero de 2016, situado en Punta Arenas, momento en que se acordó asumir la responsabilidad de proteger el Continente Helado y realizar investigaciones conjuntas sobre cuestiones globales como el cambio climático.