PROGRAMA
LAS PARTES Y EL TODO
La experiencia de ver una película va mucho más allá de consumir una historia: aparte del argumento, las actuaciones y la moraleja, hay multitud de otros elementos que captan la atención del espectador cuando éste mira hacia una pantalla y que contribuyen intensamente a generar aquellos recuerdos, emociones y reflexiones que asociamos con la experiencia de ver cine.
El objetivo de estas sesiones de taller es explorar cuatro de estos elementos —rostros, espacios, colores, instantes—, observar cómo se han plasmado a través de décadas de trabajo cinematográfico y analizar de qué forma han llegado a ser parte central de la experiencia del espectador, en el marco de la actual exposición “Cine en Chile”, montada por Cineteca Nacional en el Centro Cultural La Moneda.
Plan de las sesiones
1. Rostros
Aunque gran parte de lo que una película muestra es acción y movimiento en pantalla, lo cierto es que cada vez que miramos una pasamos gran parte del tiempo observando rostros y cuerpos. ¿Cuánto del mundo y de nosotros mismos está contenido en los rostros cinematográficos?
2. Espacios
No importa si lo que vemos es una historia de fantasía o una cien por ciento real: si los lugares en que ésta transcurre no nos resultan creíbles, nuestro interés por el relato disminuirá sin remedio. El espacio en que transcurre una película no es sólo un telón de fondo, un decorado. A veces es la película misma.
3. Colores
A mitad del siglo XX, la división entre el cine en blanco y negro y el realizado en colores se transformó en una división fundamental. Hoy, en la nueva centuria, esa es solo una de tantas formas de manipulación de la imagen: con las herramientas digitales, el color ha adquirido posibilidades tanto infinitas como repetitivas. Todo depende de quién y cómo lo conciba.
4. Instantes
A veces lo que recordamos con mayor detalle de una película no es el relato en sí, sino ciertos momentos: instantes y escenas que se quedan grabados por su belleza, por su espectacularidad o por lo que significan para nosotros mismos.
Son las partes las que ilustran ese todo que atrapamos o que se nos escapa sin remedio