El río Nilo también representó un umbral que separaba la vida de los vivos y los muertos, una asociación con el mundo visible, pero también con la esfera divina y el más allá, donde navegaban los dioses egipcios en sus barcazas. El río Nilo constituyó el verdadero corazón que marcó el ritmo del antiguo Egipto, y esta exposición es la invitación a hacer un viaje por su cauce.
Las casi 400 piezas que componen la colección incluyen distintos tipos de piedra tallada, modelos en bronce, cerámica esmaltada, rollos de papiro, joyas y otras formas y figuras que simbolizan pasajes de la vida cotidiana, estrechamente vinculada con las deidades, y otras que representan espacios físicos, edificios y también ofrendas para los que comenzaban el viaje al más allá.
Paralelamente se podrá disfrutar de diversas actividades de extensión y educación gratuitas relacionadas a los contenidos de la muestra: conversaciones en sala; ferias; ciclos de cine en la Cineteca Nacional y talleres especialmente dedicados a estudiantes de distintas edades y también para la familia y el público en general, los que se realizan en el Espacio Activo (nivel -3) y en el hall central del Centro Cultural. Dentro de estas actividades, destacamos los Domingos el Antiguo Egipto, una experiencia en la que toda la familia podrá ser parte de actividades de ilustración, maquillaje, personificación y mucho más, las que están acompañadas de visitas gratuitas por la exposición y se realizarán un domingo al mes, a partir de mayo: 8 de mayo, 12 de junio, 17 de julio y 7 de agosto.
También nos sorprenderán las novedades que trae la Zona Interactiva Mustakis (ZIM) con la incorporación de la tecnología de realidad virtual. Este ZIM, basado en la vida en el Nilo, incorporará una embarcación ficticia + lentes 3D que permitirán a 20 visitantes, simultáneamente, hacer un recorrido virtual por un paisaje digital-interactivo.